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Escritos para la reflexión

Esta sección contiene mensajes anónimos que generan la reflexión sobre valores cotidianos.

¿Eres una persona ganadora?
Vivir
La importancia de la actitud
El secreto para ser feliz
Ése, ...no es mi trabajo
Espero por tí
He aprendido
¡Baila como si nadie te estuviera viendo!
¿Eres una persona ganadora?

Cuando la persona ganadora comete un error, dice: "Me equivoqué", y aprende la lección.
Cuando una persona perdedora comete un error, dice: "No fue mi culpa", y se la echa a otros.

Una persona ganadora sabe que la adversidad es el mejor de los maestros.
Una persona perdedora se siente víctima ante la adversidad.
Una persona ganadora sabe que el resultado de las cosas depende de ella.
Una persona perdedora cree que la mala suerte sí existe.

Una persona ganadora trabaja muy fuerte y genera más tiempo para sí misma.
Una persona perdedora está siempre "muy ocupada" y no tiene tiempo ni para los suyos.
Una persona ganadora enfrenta los retos uno a uno.
Una persona perdedora les da vueltas y no se atreve a intentarlo.

Una persona ganadora se compromete, da su palabra y la cumple.
Una persona perdedora hace promesas, no asegura nada y cuando falla sólo se justifica.
Una persona ganadora dice: "Soy bueno, pero voy a ser mejor".
Una persona perdedora dice: "No soy tan malo como lo es mucha otra gente".

Una persona ganadora escucha, comprende y responde.
Una persona perdedora sólo espera hasta que le toque su turno para hablar.
Una persona ganadora respeta a quienes saben más y trata de aprender algo de ellos.
Una persona perdedora resiste a quienes saben más que él y sólo se fija en sus defectos.

Una persona ganadora se siente responsable por algo más que solamente su trabajo.
Una persona perdedora no se compromete y siempre dice, "Sólo hago mi trabajo".
Una persona ganadora dice: "Debe haber una mejor forma de hacerlo . . ."
Una persona perdedora dice: "Esta es la manera como siempre lo hemos hecho".

Una persona ganadora es parte de la solución.
Una persona perdedora es parte del problema.
Una persona ganadora se fija en "como se ve la pared en su totalidad".
Una persona perdedora se fija "en el ladrillo que le toca colocar".

Una persona ganadora como tú, comparte este mensaje con sus amigos . . .
Una persona perdedora como los otros es egoísta y se lo guarda para sí mismo . . .


Vivir

  • Vivir es vibrar cada instante, ante la emoción de percibir la maravilla de la creación que nos rodea.
  • Vivir es entender que cada minuto que transcurre no volverá; es atraparlo intensamente, porque forma parte del tiempo que sabemos que ha quedado en el ayer.
  • Vivir es saber dar lo mejor de nosotros; es vibrar en la bondad y llevar a su máxima expresión nuestra capacidad de ser.
  • Vivir es gozar los momentos bellos y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.
  • Vivir es aprender más cada día; es evolucionar y cambiar para hacer de nosotros un ser mejor que ayer, un ser que justifica su existir.
    Vivir es amar intensamente a través de una caricia; es escuchar en silencio la palabra del ser amado. Es perdonar sin replica una ofensa; es aspirar la presencia del otro. Es besar con pasión a quien nos ama.
  • Vivir es contemplar apaciblemente la alegría de un niño, escuchar al adolescente aceptando sus inquietudes sin protestar, acompañar con gratitud la ancianidad en su soledad.
  • Vivir es comprender al amigo ante la adversidad y, aunque se tengan mil argumentos para contradecirlo o justificarlo, finalmente sólo escucharlo. Es tener la capacidad de regocijarme ante sus triunfos y realización.
  • Vivir es sentir que nuestro existir no fue vano y en la medida en que nos atrevamos a dar lo mejor de nosotros en cada momento, logremos manifestar la grandeza de nuestra alma para amar.
  • Vivir es vibrar y sentir; es amar y gozar. Es observar y superar, es dar y aceptar, es comprender que nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.



    La importancia de la actitud

    Los deseos primarios de toda persona son ganar más dinero, progresar y ser felices. Una forma efectiva de lograr estos anhelos es siendo ricos. Así como hay personas pobres y personas ricas, hay países pobres y países ricos. La diferencia entre los países pobres y los ricos no es la antigüedad del país. Lo demuestran casos de países como India y Egipto, que tienen miles de años de antigüedad y son pobres. En cambio, Australia y Nueva Zelanda, que hace poco mas de 150 años eran casi desconocidos son, sin embargo, hoy países desarrollados y ricos.

    La diferencia entre países pobres y ricos tampoco son los recursos naturales con que cuentan, como es el caso de Japón que tiene un territorio muy pequeño y el 80% es montañoso y no apto para la agricultura y ganadería, sin embargo es la segunda potencia económica mundial, pues su territorio es como una inmensa fábrica flotante que recibe materiales de todo el mundo y los exporta transformados, también a todo el mundo logrando su riqueza. Por otro lado, tenemos una Suiza sin océano, pero tiene una de las flotas navieras mas grande del mundo. No tiene cacao pero tiene el mejor chocolate del mundo; en sus pocos kilómetros cuadrados, pastorea y cultiva sólo cuatro meses al año ya que el resto es invierno, pero tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa. Asimismo, Japón no tiene recursos naturales, pero da y exporta servicios con calidad muy difícilmente superable. Es un país pequeño que ha vendido una imagen de seguridad, orden y trabajo, que lo han convertido en la caja fuerte del mundo.

    Tampoco la inteligencia de las personas es la diferencia, como lo demuestran estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y logran resultados excelentes en su educación. Otro ejemplo son los ejecutivos de países ricos que visitan nuestras fábricas y al hablar con ellos nos damos cuenta de que no hay diferencia intelectual. Y tampoco es la raza la que marca la diferencia pues en los países centro europeos o nórdicos vemos como los llamados 'vagos del sur' demuestran ser la fuerza productiva de estos países, no así en sus propios países donde nunca supieron someterse a las reglas básicas que hacen a un país grande.

    La ACTITUD de las personas es la diferencia. Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos se descubre que la mayor parte de la población sigue las siguientes reglas:

    1. La moral como principio básico
    2. El orden y la limpieza
    3. La honradez
    4. La puntualidad
    5. La responsabilidad
    6. El deseo de superación
    7. EL respeto a la ley y los reglamentos
    8. El respeto por el derecho de los demás
    9. El amor al trabajo
    10. El afán por el ahorro y la inversión

    ¿Necesitamos más leyes? No, sería suficiente con cumplir y hacer cumplir estas diez simples reglas? En los países latinoamericanos y el resto de los países pobres, sólo una mínima (casi nula) parte de la población sigue estas reglas en su vida diaria. No somos pobres porque a nuestro país le falte riquezas naturales, o porque la Naturaleza haya sido cruel con nosotros, simplemente nos falta carácter para cumplir estas premisas básicas de funcionamiento de las sociedades.



    El secreto para ser feliz

    El ser humano siempre ha estado en busca de la felicidad. El diccionario Pequeño Larousse Ilustrado la define así: "Felicidad: Placer, satisfacción, gusto grande. Suerte. Feliz. Salir con felicidad de un empeño". Lo cierto es que todos nos pasamos la vida tratando de ser felices e incluso a veces pensamos que sólo existen "momentos felices"...
    Sin embargo, las distintas filosofías orientales hablan acerca de que este estado de alegría no viene de cómo la percibimos convencionalmente: "De un poco de elogios por aquí y allá, de unos cuantos logros, de unos cuantos regalos, algunas buenas comidas, ciertos apegos; ni de la alegría que obtienes al compararte con los demás y sentir que estás más arriba, la alegría de la vanidad satisfecha o de las competencias ganadas. Esas alegrías duran muy poco". Los grandes sabios han afirmado que "la virtud y la alegría existe en el interior de todos. Así, la felicidad reside en tu propio ser y es parte de ti".
    Hace muchísimos años, vivió en la India un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo. Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano. Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir.
    Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llegó ante él un niño y le dijo: "Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. ¿Por qué no me enseñas qué debo hacer para conseguirlo?". El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: " A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de tu vida".
    El primero, saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo tanto debes amarlo y darle las gracias por todas las cosas que tienes.
    El segundo, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mi, no hay obstáculos que no pueda vencer. Este paso se llama autoestima alta.
    El tercer paso es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; su piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama motivación.
    El cuarto paso es que no debes envidiar a nadie por lo que tienen o por lo que son. Ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.
    El quinto paso es que no debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie, ese sentimiento no te dejará ser feliz; deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú perdona y olvida.
    El sexto paso es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo con las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor.
    El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.
    Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser un triunfador y que de esta manera, puedan ser felices..."



    Ése ...no es mi trabajo

    Esta es una historia acerca de cuatro personas llamadas: TODO EL MUNDO, ALGUIEN, CUALQUIERA y NADIE.
    Había una vez un trabajo que debía ser realizado y TODO EL MUNDO estaba seguro que ALGUIEN lo haría.
    CUALQUIERA pudo haberlo hecho, pero NADIE lo hizo.
    ALGUIEN se molestó porque ese era un trabajo de TODO EL MUNDO.
    TODO EL MUNDO pensó que CUALQUIERA podría hacerlo, pero NADIE se dio cuenta que TODO EL MUNDO no lo haría.
    Al final TODO EL MUNDO culpó a ALGUIEN cuando NADIE hizo lo que CUALQUIERA pudo haber hecho.



    Espero por tí

    Cuando te levantabas esta mañana,
    te observaba y esperaba que me hablaras
    aunque fuera unas cuantas palabras,
    preguntando mi opinión o  agradeciéndome
    por algo bueno que te haya sucedido ayer.
    Pero noté que estabas muy ocupado
    buscando la ropa adecuada para ponerte e ir al trabajo.

    Seguía esperando de nuevo, mientras corrías,
    supe que habría unos cuantos minutos
    para que te detuvieras y me dijeras "hola",
    pero estabas demasiado ocupado(a).
    Por eso encendí el cielo para ti, lo llené de colores
    y dulces cantos de pájaros para ver si así me oías
    pero ni siquiera te diste cuenta de esto.

    Te observé mientras ibas rumbo al trabajo
    y esperé pacientemente todo el día.
    Con todas tus actividades supongo que estabas
    demasiado ocupado(a) para decirme algo.
    De regreso, vi tu cansancio y quise rociarte un poco
    para que el agua se llevara tu estrés,
    pensé agradarte para que así te acordaras en mí
    pero enfurecido ofendiste mi nombre.
    Después encendiste el televisor, esperé pacientemente,
    mientras veías el televisor, cenabas,
    pero nuevamente te olvidaste de hablar conmigo

    Te noté cansado y entendí tu silencio
    así que opaqué el resplandor del cielo,
    pero no te dejé a oscuras, te envié un lucero,
    en verdad fue hermoso, pero no estuviste interesado en verlo.
    A la hora de dormir, creo que ya estabas agotado(a).
    Después de decirle buenas noches a tu familia,
    caíste en tu cama y casi de inmediato te dormiste.

    Acompañé con música tu sueño,
    mis animales nocturnos se lucieron,
    el paisaje lo he creado sólo para ti.
    Quizás no te das cuenta, pero siempre estoy ahí para ti.
    Tengo más paciencia de la que te imaginas.
    También quisiera enseñarte como tener paciencia con los demás.
    TE AMO tanto que espero todos los días por una oración,

    Bueno, te estas levantando de nuevo,
    y otra vez estoy dispuesto a dar todo mi amor por ti.
    Desearía que el día de hoy me dediques un poco de tiempo.
    Que tengas un buen día!!!!

    Tu amigo, DIOS



    He aprendido

    He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame,
    lo que si puedo es dejarme amar. El resto depende de ellos.
    Que sin importar cuanto me preocupe por alguien,
    algunas personas simplemente no se preocupan igual por mi.
    He aprendido que toma años construir la confianza, y sólo segundos para destruirla.
    He aprendido que lo mas valioso no es lo que tengo en mi vida,
    sino a quien tengo en mi vida y eso es lo que cuenta.
    He aprendido que no es bueno compararse a si mismo con los demás
    pues siempre habrá alguien mejor o peor que yo.
    He aprendido que rico no es el que mas tiene, sino el que menos necesita.
    He aprendido que no importa lo que me pase, sino como soy capaz de manejarlo.
    He aprendido que no importa que tan delgado rebane un pan, éste siempre tendrá dos lados.
    He aprendido que es mucho mas fácil para mí reaccionar que pensar.
    Y que si pensara antes de reaccionar muchos incidentes penosos se evitarían.
    He aprendido que siempre debo dejar a los que amo con palabras de amor.
    Puede ser la última vez que los vea.
    He aprendido que soy responsable de lo que hago sin importar como me siento.
    He aprendido que yo controlo mi actitud y no ella a mí.

    He aprendido que no importa que tan intensa y apasionada es una relación al inicio,
    la pasión se apagará a veces, y será mejor que exista algo mas que pueda llenar su lugar.
    He aprendido que bastan unos pocos segundos para producir heridas profundas
    en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas.
    He aprendido que el perdonar se aprende practicándolo.
    He aprendido que hay gente que me quiere mucho,
    pero que simplemente no sabe como demostrarlo.
    He aprendido que el dinero lo compra todo menos la felicidad.
    He aprendido que a veces la gente de la que menos esperaba
    fue la que me ayudó a levantarme cuando mas lo necesitaba.
    He aprendido que a veces cuando estoy molesto tengo derecho de estarlo,
    pero eso no me da derecho de complicarles el día a los que me rodean.
    He aprendido que sólo porque alguien no me quiere de la manera en que yo lo quiero
    no significa que no me quiera con todo lo que tenga.
    He aprendido que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son imposibles o descabellados,
    sino que mientras mas grandes sean sus sueños, mas estímulos conseguirá para alcanzarlos.

    He aprendido que los grandes sueños no requieren de grandes alas
    sino de tren de aterrizaje para lograrlos.
    He aprendido que mi familia no siempre estará ahí para mí.
    Parece irónico, pero gente que no lleva mi sangre puede amarme y preocuparse mas por mí
    y enseñarme a confiar en la gente otra vez. La familia no es biológica.
    He aprendido que amigos de verdad son escasos
    y que quien ha encontrado uno de ellos ha encontrado un verdadero tesoro.
    He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por otros.
    Algunas veces, debo perdonarme a mi mismo.
    He aprendido que los problemas grandes, no hay que eludirlos,
    mientras mas rápido los enfrente más paz encontraré.
    He aprendido que soy dueño de lo que callo y esclavo de lo que digo.
    He aprendido que la verdadera felicidad no es lograr mis metas
    sino aprender a ser feliz con lo que tengo.
    He aprendido que lo que siembro cosecho y si siembro chismes cosecharé intrigas,
    si siembro amor, cosecharé felicidad.
    He aprendido que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de mis decisiones.
    Yo decido ser feliz con lo que soy y tengo, o morir de envidia y celos por lo que me falta y carezco.
    He aprendido que no sólo porque dos personas no estén de acuerdo,
    significa que no se quieran una a la otra. Y que si lo están, tampoco significa que sí se quieran.
    He aprendido que a veces tengo que empujar al individuo detrás de sus acciones.
    He aprendido que no debo estar muy ansioso para descubrir un secreto.
    Este puede cambiar mi vida para siempre.
    He aprendido que dos personas pueden mirar un misma cosa y ver algo totalmente diferente.

    He aprendido que hay muchas maneras de enamorarse y permanecer enamorado,
    y dos para destruir todo lo alcanzado: el cinismo y el egoísmo.
    He aprendido que sin importar las consecuencias,
    aquellos que son honestos consigo mismos llegan lejos en la vida.
    He aprendido que mi vida puede cambiar en solo unas horas por gente que ni siquiera me conoce.
    He aprendido que a pesar de que piense que no tengo nada mas que dar,
    cuando un amigo llora conmigo encuentro la fortaleza para vencer mi dolor.
    He aprendido que retener a la fuerza a las personas que amo las aleja mas rápidamente de mí
    y el dejarlas ir las deja para siempre a mi lado.

    He aprendido que a pesar de que la palabra "amor" pueda tener muchos significados distintos,
    esta pierde valor cuando es usada en exceso.
    He aprendido que amar y querer no son sinónimos sino antónimos;
    el querer lo exige todo el amar lo entrega todo.
    He aprendido que un paso lejos de Dios, es un paso para mi propia destrucción
    y que un paso hacia Dios, es un paso hacia mi propia paz y felicidad.
    He aprendido que nunca haré nada tan grande para que Dios me ame más,
    ni nada tan malo para que me ame menos, él simplemente me ama, a pesar de mí.
    He aprendido que si me enaltezco seré humillado y que si me humillo seré enaltecido.
    He aprendido que la distancia más grande que puedo estar de DIOS
    es la distancia de una simple oración.



    ¡Baila como si nadie te estuviera viendo!

    Nos convencemos a nosotros mismos que la vida será mejor después que nos casemos, o cuando tengamos un bebé, o después de cualquier otra cosa. Luego nos frustramos cuando los niños no son lo suficientemente grandes y que seremos más felices cuando ellos hayan crecido. Después de ello, nos frustramos porque tenemos que tratar con adolescentes. Seremos entonces realmente felices cuando ellos salgan de esa etapa.

    Nos decimos a nosotros mismos que nuestra vida será completa cuando tengamos un mejor carro, cuando podamos irnos a las vacaciones que queremos, cuando nos retiremos. La verdad es que no hay mejor tiempo de ser feliz que justo ahora. Si no ahora, ¿cuándo?

    Tu vida siempre estará llena de retos. Es mejor admitir esto y decidir ser feliz de todas maneras. Una de mis reflexiones favoritas es de Alfred de Souza. Él dijo: "Por un largo tiempo me pareció que la vida estaba por comenzar. Pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que terminar primero, algún negocio inconcluso, tiempo aún para servir, alguna deuda que pagar. Luego la vida comenzaría. Por último comprendí que esos obstáculos eran mi vida".

    Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad. La felicidad es el camino. Así que atesora cada momento que tienes. Y atesóralo aún más ya que lo compartiste con alguien especial, lo suficientemente especial para que le dedicarás tu tiempo y recuerda que el tiempo no espera por nadie.

    Para de pensar: "cuando termine la escuela", "cuando regrese a la escuela", "cuando pierda 5 kilos", "cuando aumente 5 kilos", "cuando tenga hijos", "cuando los hijos se vayan", "cuando comience a trabajar", "cuando me retire", "cuando me case", "cuando me divorcie", "el viernes por la noche", "el domingo en la mañana", "cuando tenga un carro nuevo", "cuando haya pagado la casa", "cuando sea quincena/último", "cuando tome un trago", "cuando escuche esa canción", "cuando muera", "cuando vuelva a nacer"... para decidir que no hay mejor tiempo para vivir que justo ahora.

    La felicidad es un viaje, no un destino. Trabaja como si no necesitaras el dinero, ama como si nunca hubieses sido herido, y baila como si nadie te observara.


  • Lourdes Denis Santana

    Universidad Pedagógica Experimental Libertador
    Instituto Pedagógico Rural "El Mácaro"
    Venezuela
    denisantana@cantv.net

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